Sus obras han tenido un éxito considerable en los últimos diez años y se encuentran en las paredes, en los edificios y en estructuras de varios tipos, como por ejemplo, en el zoo de Londres, en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, en Soho y en Bristol. Sus obras representan imágenes humorísticas juntas con slogan subversivos e irreverentes.
En 1992-94 Bansky empezó su carrera como artista, inspirado por artistas locales. Sus obras forman parte de la escena "underground" de Bristol. Estas, tratan cuestiones políticas y sociales, como el anticapitalismo, el fascismo, el antiautoritarismo, el anarquismo, el nihilismo y el existencialismo. Los componentes de la condición humana en sus obras suelen criticar la avaricia, la pobreza, la hipocresía, la desesperación, el absurdo y la alienación. Aunque, el grafitero se basa sobre las imágenes para expresar sus mensajes controvertidos, también, utiliza sus libros para expresar sus ideologías políticas. Su capacidad de introducirse en los museos famosos de todo el mundo para poner sus obras entre las existentes, hace este personaje algo de especial; en este caso las obras son pinturas de estilo clásico pero que presentan características y pequeños detalles que crean ambigüedad . Sus famosas "ratas", pintadas en todos los rincones de Londres, representan un elemento que la sociedad siempre rechazó y despreció. "Algunas personas se convierten en policías porque quieren hacer del mundo un lugar mejor. Algunos se convierten en vándalos porque quieren hacer del mundo un lugar mejor para ver ". (Banksy. Exsistencilism, 2002).
Entre sus obras más famosas hay una imagen de una niña que cache a un militar, el beso entre dos policías gay, un chico atrapado en un acto violento que arroja un ramo de flores en lugar de una bomba, la reproducción de una escena de la película "Pulp Fiction", donde Jhon Travolta y SL Jackson empuñan bananas en vez de armas de fuego. Londres demuestra ser el hogar de la personalidad artística, porque es una de las pocas capitales europeas donde se escucha la voz del artista y no se crítica, y donde la apertura social permite a los artistas, como Banksy, expresar libremente sus ideologías, incluso las que van en contra de la sociedad.



